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Tiroides

Se inicia con la formación de células malignas o cancerosas en la glándula tiroides, que se encuentra ubicada en la base de la garganta, cerca de la tráquea.

La tiroides usa el yodo que se encuentra en alimentos y sal para producir hormonas tiroideas, mismas que controlan la frecuencia cardiaca, temperatura corporal, metabolismo y cantidad de calcio en sangre. Existen 4 tipos de cáncer de tiroides: papilar, folicular, medular y anaplásico.

Fuente: www.cancer.gov/espanol/cancer/naturaleza/que-es

Entre los más comunes se encuentran:

  • Edad (entre 25 y 65 años).
  • Ser mujer
  • Haber tenido exposición a radiación en cabeza y cuello en la etapa infantil.
  • Tener historial de bocio (agrandamiento de tiroides).
  • Antecedentes familiares con enfermedades de tiroides o alguna afección genética.
  • Es importante la revisión médica ya que no son indicadores certeros del padecimiento.

Puede que no se logre identificar de manera temprana, por ello es importante que si se identifica una masa o nódulo en el cuello, ronquera, dificultad para tragar y respirar, acuda con el médico.

Pruebas de detección

Las más comunes son:

  • El estudio físico
  • Laringoscopía
  • Estudio de sangre para identificar variación en hormonas y cantidad de sustancias en el cuerpo como el calcio.
  • Ecografía
  • Rayos X
  • Biopsia por aspiración y quirúrgica.

El médico determinará la más adecuada y necesaria.

Diagnóstico Cáncer de Tiroides

Entendiendo el Cáncer de Tiroides

Demasiada hormona tiroidea (una afección llamada hipertiroidismo) puede causar que una persona tenga palpitaciones aceleradas o irregulares, dificultad para dormir, intranquilidad, hambre, pérdida de peso y una sensación de calor. Por otra parte, muy poca hormona (hipotiroidismo) causa que una persona sea más lenta, se sienta cansada y gane peso. La cantidad de hormona tiroidea segregada por la tiroides es regulada por la glándula pituitaria, en la base del cerebro, la cual produce una sustancia llamada hormona estimulante de tiroides (TSH, por sus siglas en inglés).

Cada tipo de célula genera diferentes tipos de cáncer. Las diferencias son importantes porque afectan cuán grave es el cáncer y el tipo de tratamiento que se necesita.

Nódulos TiroideosEn la glándula tiroides se pueden originar muchos tipos de crecimientos y tumores. La mayoría de estos son benignos (no cancerosos), pero otros son malignos (cancerosos), es decir, se pueden propagar a los tejidos cercanos y a otras partes del cuerpo. Nódulos y agrandamientos tiroideos benignos.

Los cambios en el tamaño y la forma de la tiroides a menudo se pueden palpar o incluso ver por los pacientes o sus médicos.

El término médico para una glándula tiroides anormalmente agrandada es bocio. Existen muchas razones por las que la glándula tiroides pudiera estar más grande de lo usual, y en la mayoría de los casos esto no es cáncer. Los bocios difusos y nodulares usualmente son causados por un desequilibrio en ciertas hormonas. 

A las masas o protuberancias en la glándula tiroides se les llama nódulos tiroideos. La mayoría de los nódulos tiroideos son benignos, pero alrededor de uno de 20 es canceroso.  Algunas veces estos nódulos producen demasiada hormona tiroidea, lo que causa hipertiroidismo.

Las personas pueden presentar nódulos tiroideos a cualquier edad, pero éstos se presentan con más frecuencia en adultos de mayor edad.

¿Qué hacer si he sido diagnosticado con cáncer de Tiroides?

Tratamientos

Existen 3 tipos de tratamiento para el cáncer de tiroides:

Cirugía

La cirugía se realiza para extirpar la mayor cantidad de cáncer posible. Cuanto más grande sea el tumor, mayor será la cantidad de glándula tiroidea que se deba extirpar. Con frecuencia, se saca toda la glándula.

Yodo Radioactivo

Después de la cirugía, la mayoría de los pacientes reciben yodo radiactivo, que generalmente se toma por vía oral. Esta sustancia destruye cualquier tejido tiroideo remanente y también ayuda a obtener imágenes médicas más claras, de manera que los médicos puedan ver si quedó algo del cáncer o si éste reaparece posteriormente.

Radioterapia

Después de la cirugía o el yodo radiactivo, los pacientes tendrán que tomar un medicamento llamado levotiroxina por el resto de su vida, el cual repone la hormona que la tiroides normalmente produciría.

La mayoría de los pacientes que tuvieron cáncer necesitarán hacerse un examen de sangre cada 6 a 12 meses para verificar los niveles tiroideos. Otros exámenes de control que se pueden hacer después del tratamiento para el cáncer de tiroides abarcan:

  • Ecografía de la tiroides
  • Un examen imagenológico llamado gammagrafía de captación de yodo radiactivo (I-131)

Fuente: Sociedad Americana Contra el Cáncer

AMECAT

Asociación de Pacientes de Cáncer de Tiroides en México, trabaja haciendo énfasis en la importancia de la  detección temprana el diagnóstico oportuno, así como el correcto seguimiento y control de la enfermedad con los mejores profesionales de la salud.

Tel. 55 1820 5905
Correo: amecat.mx@gmail.com